Filtro de agua casero de arena, carbón y piedras

Tener agua potable, limpia y disponible es absolutamente esencial para la supervivencia en cualquier situación, por ese motivo vamos a mostrarte cómo hacer tu propio filtro de agua portátil improvisado con una botella de agua y unos cuantos materiales que puedes reunir en cualquier lugar.

Filtro de agua casero de arena, carbón y piedras

Materiales que necesitarás

Para hacer este filtro de agua, necesitarás los siguientes materiales:

  • Un cuchillo.
  • Un contenedor. Puedes utilizar una botella de plástico. Normalmente siempre encontrarás alguna. Intenta buscar una que sea bastante fuerte. La forma en que moldean el plástico hace que una botella sea más fuerte. Aunque el plástico de la botella no sea duro, servirá igual. Lo que te vamos a mostrar a continuación es completamente escalable, por lo que podrías utilizar tanto una botella de 2 litros, como una garrafa de 20.
  • Piedras grandes.
  • Piedras pequeñas.
  • Arena fina.
  • Arena gruesa.
  • Carbón, probablemente el ingrediente más importante.
  • Gomas elásticas (con un par puedes tener suficiente). También puedes utilizar un alambre del calibre 20 a 24 o una simple cuerda. Aunque las gomas elásticas te ofrecen una mejor fijación y simplifican el trabajo.
  • Un par de trozoz de tela. Puedes utilizar una tela de algodón, pero si quieres utilizar este filtro de forma permanente es mejor que elijas una tela de poliéster porque el algodón se mantiene húmedo más tiempo y se pone mohoso con mayor facilidad. El poliéster se seca más rápidamente por lo que inhibe el crecimiento de moho.
  • Agua sucia para purificar.

Fabricación del filtro de agua

En primer lugar, debes cortar la base de tu botella de de agua, un centímetro más o menos. Si cortas lo justo, probablemente puedas utilizarlo como una tapa o cubierta y fijarlo allí.

El siguiente paso es poner el filtro en el fondo, que en este caso sólo va a ser un trozo de tela. Podría ser un pañuelo o incluso un trozo de espuma, casi cualquier cosa sirve. Rellena la botella con la tela, empujándola hacia el cuello de la botella. La tela es la última parte por la que debe pasar el agua. Asegúrate de que queda bien apretada.

A continuación, necesitas el carbón (puedes obtenerlo de una fogata) y lo vuelcas sobre otro trozo de tela. Envuelve el carbón y, usando el lado romo de un hacha o una roca, cháfalo hasta conseguir pedazos más pequeños. El carbón vegetal es muy poroso. Absorbe una gran cantidad de elementos desagradables, y realmente no puedes hacer un filtro de agua eficaz sin él. Al pasar el agua por el carbón vegetal, éste absorverá la mayor parte de suciedad que contenga.

Cuando hayas partido el carbón en trozos lo suficientemente pequeños, mételos en la botella, sobre el filtro de tela.

A continuación, echa la arena fina. A partir de este punto, una vez que ya has metido la tela y el carbón vegetal, deberás a ir colocando el material de más fino a más grueso. No es necesario ningún tipo especial de arena, cualquiera puede funcionar.

Ahora le toca el turno a la arena gruesa. Echa un poco más de arena de este tipo, que de arena fina. La arena pavimentadora es una buena opción. Con un puñado o dos debería bastar.

Filtro de agua casero

El siguiente que vamos a colocar son las piedras pequeñas. Si estás cerca de un río, puedes encontrarlas allí.

Y por último, vamos a coger las piedras más grandes (angulosas).

Ahora coge otro trozo de tela o pañuelo viejo (u otra cosa textil), para hacer un filtro en la parte superior. Colócalo sobre la parte superior de la botella, y asegúralo con una goma elástica, alambre, cuerda... lo que tengas a mano.

Ahora, ya puedes quitar el tapón de la boquilla de la botella y ya puedes comenzar a filtrar agua.

Coloca el filtro casero sobre una taza distinta de la que estás bebiendo y vierte un poco de agua sucia a través de él.

Detalles Técnicos

Honestamente, la primera remesa de agua que obtienes después de filtrarla seguirá siendo bastante desagradable. Verás aún mucha suciedad en el agua filtrada que puede venir de la piedra que has utilizado. Así que... no bebas las primeras remesas de agua. Si has enjuagado bien todos los materiales de filtrado antes de meterlos en la botella, esto podría ayudar un poco. Después de varios filtrados, filtra más agua en una taza limpia. Asegúrese de no llenar tu taza limpia de la que vas a beber, con agua contaminada o sucia. Este proceso necesita unos cuantos minutos (7-10 min por taza) para completarse. Por supuesto, un filtro más grande producirá más cantidad de agua de forma más rápida.

No te olvides de purificar el agua

Una cosa que debemos que mencionar es que este proceso es sólo de filtración, no de purificación, así que si quieres beber el agua de forma segura, debes utilizar pastillas de yodo o simplemente debes hervirla. Este último paso matará a los desagradable y dañinos organismos vivos que pueden estar presentes en el agua. Así que asegúrate siempre de que hervir el agua después de filtrarla. Se recomienda un punto de ebullición no inferior a 3 minutos.

Otro consejo es utilizar un alambre o cuerda para colgar el filtro de forma vertical (nunca vuelques el filtro ya que podrías mover la colocación de las piedras y arena), por ejemplo de un árbol, para que no lo tengas que estar aguantando mientras se filtra el agua.